Migraciones Post Globalización

En la pasada primera década del siglo XXI se han desplazado a nivel global más de 220 millones de  personas, cantidad per se abrumadora pero que se calcula únicamente hasta 2010. Expertos en demografía como el intelectual ecuatoriano Alberto Acosta, señalan que las migraciones son la cara oculta de la globalización, es decir la cara que no se quiere mostrar de los procesos económicos de las últimas décadas.

Si bien las migraciones intercontinentales se centralizan generalmente en el período de postguerras europeas, como las que por ejemplo permitieron el desarrollo de nuestro Partido, para lo cual en los años 50 ciudadanos europeos fueron contratados y traídos a la América del Sur (no tan idealizada como la América del Norte) para emprender el difícil trabajo de contener las dunas y forestar sobre el médano y construir sobre la arena.

Ese esfuerzo inmigratorio, esa participación foránea hizo de las dunas pinamarenses un lugar habitable que se desarrolló como conocemos hasta nuestros días. Aquellos colonos repitieron la historia muchos otros colonos europeos que venían en busca de trabajo y bienestar al nuevo continente debiendo enfrentarse a las rústicas costumbres del Río de la Plata. Muchos de esos colonos concluyeron sus trabajos y regresaron a Europa, otros que no veían mayor perspectiva en Europa decidieron afincarse y conformar el importante porcentaje de las fuerzas y redes productivas que de la Costa Atlántica en particular y la Argentina en general.

Pero las nuevas migraciones resultantes de la globalización no son tan idílicas. Como las mencionadas del siglo XX también se producen por causas económicas, pero no todos los migrantes de hoy son esperados en la tierra de destino ni tienen un contrato de trabajo que incluye una vivienda. Muchos de ellos deben recorrer un difícil camino hasta llegar a establecerse en el nuevo país o bien juntar dinero suficiente para regresar a su país de origen definitivamente.

En la actualidad se pueden caracterizar algunos tipos muy sobresalientes de movilidad territorial:

  1. De África a Europa: los migrantes  que llegan en balsas y vulnerando normas legales a las costas de Italia, España y Francia. Estos migrantes no solo vienen huyendo de descalabros económicos sino que muchas veces huyen de la violencia y el estado de guerra civil permanente de su lugar de origen.
  2. De Europa a América (del Sur): son muchos los europeos,  que luego de varios meses o años “de paro” deciden intentar una alternativa de trabajo en América del Sur. La proximidad del idioma e idiosincrasias alienta este tipo de migración y son muchos los españoles ( que aventajan al resto por el dominio de la lengua) que formados a la europea resultan candidatos competitivos en el mercado laboral argentino.
  3. De Europa a América del Sur, este caso genera menos ilusión que la “aventura sudamericana” porque se trata de aquellas personas provenientes de Argentina, Uruguay, Paraguay, entre otros y que luego de un tiempo considerable de adaptarse, vivir, trabajar de forma relativamente estable en una capital europea, deben volver al país de origen cuando no tenía intenciones de hacerlo. A raíz de la quiebra de Lehmann Brothers y el derrumbe del sistema financiero internacional muchos ejecutivos fueron considerados redundantes en la empresa y luego de un período de excedencia debieron restablecerse profesional y económicamente ya fuera de Europa, al carecer un empleo que financie su cotidianeidad.
  4. De Europa hacia Europa: ciudadanos españoles, griegos, italianos, franceses, desahuciados por el desempleo deciden emigrar a territorios europeos más sólidos económicamente, donde Alemania y los países escandinavos son los más elegidos. Asimismo muchos migrantes europeos no le temen a la barrera idiomática de los países de Europa del Este y también dirigen sus expectativas también allí.
  5. Migraciones intraterritorio, por ejemplo los consuetudinarios residentes de Venecia y Florencia han decidido afincarse en ciudades vecinas donde el costo de vida es menos alto y las condiciones estructurales y de comunicación son acordes a sus expectativas, porque tanto Venecia como Florencia, son muy demandadas por turistas y profesionales del mundo del arte que ven en estas ciudades un “Museo a Cielo Abierto” con la suba de costes de vida que vivir en un destino turístico de primer nivel ocasiona para el habitante local.

La Argentina como territorio amplísimo tampoco es ajena a este fenómeno y es de destacar que desde hace alrededor de cinco años son notorias las migraciones intra-territorio. Es decir personas que habiendo sido criadas y formadas en las grandes ciudades, deciden por alternativas económicas y para el desarrollo de emprendimientos privados mudarse a los pueblos del interior del país. El auge de la soja y de los negocios agropecuarios hace que muchos jóvenes profesionales decidan establecerse ciudades de las cuales previamente no poseían conocimientos y que no figuraban en sus planes.

Las migraciones intraterritorio son numerosísimas en nuestro tiempo y lejos de tener carácter menor presentan una problemática compleja.  Así por ejemplo en Grecia antiguos empleados de laboratorios internacionales se establecen en los pueblos de sus antepasados para aplicando sus conocimientos científicos desarrollar productos comestibles que son sembrados, producidos  y manufacturados en origen.  En España se sucede una situación similar, antiguos empleados gerenciales, frente al desempleo y la imposibilidad de reinsertarse profesionalmente en la empresa deciden dejar la ciudad, mudarse a los pueblos y allí establecer un nuevo esquema productivo. Tales decisiones tanto en Argentina como en Europa no son gratuitas, llevan enormes períodos de adaptación y aprendizajes continuos.

 Al margen del “Land-Hopping” de principios de este nuevo siglo que permitía a muchos profesionales capacitarse y adquirir experiencia en distintos países enviados por el mismo empleador, las migraciones de hoy en día tienen a la incertidumbre como principal referente.

 Si bien la movilidad humana es inherente a toda civilización, en la actualidad  y a causa de la globalización las personas en su individualidad son obligadas a desplazarse a otros territorios, con las consecuencias sociológicas y psicológicas que ello ocasiona. Será cuestión de entender que la comunicación y el intercambio son deseables y necesarios para el desarrollo civilizado de todas las comunidades.

Beatriz Acosta

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s