Las familias en la escuela

Las familias en la escuela | En atención a la Especialización Docente en Políticas Socioeducativas comparto aquí un escrito presentado en uno de los módulos.

Confluencia de ideas entre los trabajos de las investigaciones sociológicas y pedagógicas de las profesoras argentinas Santillán, Neufeld, Cerletti, y Southwell ( en adelante las investigadoras*) en atención a las directivas de la clase. La actividad se realiza bajo un enfoque propio y se agrega reflexión personal a cada uno de los temas tratados.

Ya desde los tiempos del nacimiento de la Nación los temas escuela y familia, educación y escolarización han estado entrelazados y  vinculados en la sociedad Argentina, llegando incluso a ser visto como sinónimos.

Lo cierto es que como se señala por parte de las investigadoras* nuestros análisis se ciñen a las regiones del planeta a las que ha llegado la industrialización; circunstancia que considero bastante lógica dado que a las sociedades donde aún no ha llegado la industrialización tampoco ha llegado  la alfabetización ni la obligatoriedad de la escuela.

Es dable señalar que hasta la escolarización masiva y normalizadora del siglo XIX en el mundo occidental solo las elites accedían a la escuela y que antes de ello las masas no sabían ni leer ni escribir.

Analizando situaciones corrientes como una reunión de padres, las investigadoras* recogen información sobre los reclamos de una y otra parte,  desde la no corrección de cuadernos hasta la falta de respuesta de las familias ante las notificaciones de los maestros, es decir “los desencuentros y las diferencias se sustentan en el incumplimiento de expectativas mutuas” (Neufeld 2002).

heilige kind
Monasterio del Divino Niño en Alabama, Estados Unidos.

Las investigadoras* señalan que la participación de las familias en la escuela no es un hecho dado y que lo que se las ha pedido a las familias ha ido variando a lo largo del tiempo. La influencia de Sarmiento señalaba la necesidad de neutralizar las influencias que los chicos – especialmente los pobres y/o inmigrantes – podrían traer desde sus familias, a lo que Puiggros agrega que ese paradigma fue reforzado a través del positivismo y del higienienismo que hacía de las condiciones personales y familiares de cada chico un “dato” para reconocer la educabilidad o no educabilidad de un niño, es decir durante las primeras décadas del siglo XX la participación de las familias en la escuela no era algo requerido, esperado ni deseado.

“La escolarización moderna …como factor homogenizador de las infancias y juventudes…como agente de socialización y moralización de las generaciones adultas…significó construir una identidad nacional para la civilización y el progreso…” Adaptado de Carli (2002) citado por las investigadoras*

Asimismo este modelo de familia ideal tomada del ideal occidental tendrá una fuerte difusión a través de los textos escolares como por ejemplo “Hogar y Patria” de Felisa Latallada, al tiempo que muchas comunidades extranjeras radicadas en la Argentina pretendían que sus hijos adquieran una “educación universal”, así como muchas juntas vecinales de las zonas suburbanas también han luchado por la instalación de escuelas en su zonas. Si bien excede un poco el tema de este análisis viene a mi mente el Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra del Brasil, que han logrado que el Estado Brasileño acerque escuelas itinerantes a las zonas cercanas a sus campamentos/asentamientos.

Sobre las formas de participación

Muchos padres de otrora y de hoy no han tenido oportunidad de ir mucho tiempo a la escuela, es decir muchos padres apenas cuentan con estudios primarios y para ellos el hecho de enviar al niño a la escuela y que el niño acceda a la escuela ya es per se un logro, en zonas rurales y para muchos padres “enviar a los niños a la escuela supone que ya hay un nivel de valoración considerable puesto en la escuela.” Investigadoras*

En los sectores muy pobres “la escolarización implica importantes esfuerzos y movilización de estrategias” Las Investigadoras* y en muchas familias, las largas jornadas laborales de sus padres o el hecho de que muchos deban trasladarse a “trabajar a la Capital” supone 4 horas diarias de viaje en transporte público lo que extiende las jornadas todavía mucho más e impide la fluidez en el contacto de familias y escuelas.

Por otro lado en algunos  sectores medios una escuela puede ser descartada/evitada por muchos padres y por algunos docentes dado que allí van “chicos de la villa”. En el marco escolar “al relatar los “problemas” de los chicos, las familias suelen estar en el primer plano de las explicaciones” Las Investigadoras*, a lo que luego las investigadoras* se preguntan “¿qué es lo que no puede la escuela? ¿la escuela está sola con respecto a quién?”.

Frente a esta pregunta  sostengo que la pérdida del rol tradicional y normalizador de la escuela y la introducción de sectores vulnerados en la escuela (que antes no tenían acceso a ella)  ha generado en la escuela esta crisis ontológica y es por ello que la escuela no puede resolver todavía algunas de las situaciones problema a las que se enfrenta en el día a día. Ello sumado a que a la situación crítica de muchas familias que se ven vulneradas en sus economías y posibilidades de trabajo y así coartados sus sueños, nos debe hacer repensar y proponer acciones y estratégias para lograr dar oportunidades reales de desarrollo y bienestar a cada niño en su escuela aquí y ahora no obstante el devenir y la incertidumbre de los tiempos.

Beatriz Acosta

Anuncios

Publicado por

Beatriz Acosta

Docente & Traductora #Español #English

One thought on “Las familias en la escuela”

  1. Mi nombre es Beatriz Acosta y me desempeño como Docente de las materias English Language, History, Geography en un Colegio Bilingüe de Pinamar. Me he formado como Abogada en la Universidad de Morón y he ejercido la profesión durante algunos años, hasta que comencé a trabajar más intensamente en Gestión Cultural y una vez establecida en Pinamar he incursionado en el sistema Educativo.
    Creo firmemente que es desde las aulas donde se gesta el cambio. Creo que las Artes y la Cultura tienen un rol superlativo en el desarrollo del niño, adolescente, ser adulto y la comunidad como un todo. Deseo formarme en la Docencia porque es la profesión que elegí para esta etapa de mi vida y que ya es parte fundamental de mi desarrollo personal y proyección de carrera.
    Te invito a seguirme en Twitter @beatrizacosta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s