Sobre la realidad de la escuela argentina

Afortunadamente termino un nuevo año lectivo en la escuela, pero no puedo dejar de manifestar mi desazón por el día a día de la escuela pública y la calidad educativa que imprimimos  a nuestros estudiantes. Hoy en la secundaria enseñamos rudimentos y los egresados del secundario egresan con un nivel de conocimiento muy básico. La inclusión educativa aún  no ha dado los frutos esperados.

AQUÍ Experiencias y reflexiones sobre una obra democrática

Siguiendo a Delleuze “La Creación es un acto de resistencia… porque crear supone resistir a la muerte” y esto me lleva a pensar en muchos niños en situación de vulnerabilidad social que se ven privados de ir a la escuela y de tener esa posibilidad de resistencia. Afortunadamente la ley de Educación 26.026 ha logrado en Argentina dar ese gran paso y permitir que cada niño sea del origen que sea, con los padres que tenga o en el contexto marginal que viva tengo acceso a la escuela. Hay todo un camino por recorrer en ese sentido. Para muchos de nosotros la escuela es algo que existe per se. No nos imaginamos la vida sin el acceso a la escuela, pero para un gran sector de la población la escuela es una opción y a veces hasta un lujo al que acceden (a la scholé) mientras que sus familiares trabajan.

Muchas veces la inclusión educativa no es tan afable como pensamos, tratar con estos niños vulnerabilizados – violentos y violentados en esa vulnerabilidad- es complejo y para los docentes es un desafío del día a día. ¿Cuántas veces hemos dicho “Con estos chicos no se puede”? y ese es el desafío, liberar la potencia, incluso con esos chicos.

Viene ahora a mi mente el relato del maestro Nano Balbo en la ficción de Saccomano, allí los desposeídos – los bochados, los excluidos – le pedían al Maestro, saber “Queremos que nos enseñe”. Pedían dentro de sus posibilidades acceder al conocimiento. Es decir que el interés por el conocimiento está en todas la personas independientemente de sus condiciones actuales y desfavorables de viva y por ello también está vivo en nuestros chicos.

Beatriz Acosta

p.s. los invito a leer mi comentario adaptado de un interesante reporte que leí en France Culture ¿Por qué se cansan los maestros si tienen vacaciones de verano?

Ver en comentarios, en FRANCÉS bastante simple.

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